Solo pueden salir a comprar alimentos una vez al día, mientras que los niños infectados son separados de sus padres a la fuerza.
Por parte del gobierno chino, están tratando de hacer lo
posible para disminuir el rebrote, pero el descontento de la población no para.
Desde los rascacielos se escuchan gritos desgarradores de la población y no
descartan que esto pueda terminar en una tragedia.
Si bien Shangai tiene bajos números de contagios comparados a
otras regiones del mundo, el gobierno chino decidió aislarla totalmente para
realizar pruebas y hacer una cuarentena centralizada con los casos positivos y
contactos estrechos.
En consecuencia ya que el gobierno de esta ciudad no da
inicios de cuando terminaran con estas medidas, la población comenzó a
desesperarse.
Por otro lado, teniendo en cuenta que Shangai es el centro
financiero chino, comenzó a crear incertidumbre en las empresas y los mercados
europeos ya comenzaron a advertir el posible impacto que esto puede llegar a
tener en el mercado financiero internacional.
